In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Sé tu propia luz.

miércoles, 27 de enero de 2016

Felipe González y Karl Marx - Bienaventurados los salvadores.






"La esclavitud directa es la piedra angular de la
industria burguesa... Sin esclavitud, ningún algodón, ninguna
industria moderna. Sólo la esclavitud ha dado a las colonias su
valor; las colonias han creado el comercio mundial y el comercio
mundial es la condición de la gran industria. Así, pues, la esclavitud
es una categoría económica de altísima importancia. Sin la esclavi-
tud, Norteamérica, el país más progresista, se convertiría en un país
patriarcal. Si se borra a Norteamérica del mapa mundial, tenemos
la anarquía, la completa decadencia del comercio y de la civilización
moderna"

Karl Marx - "Miseria de la filosofía" (Respuesta a la "Filosofía de la miseria" del señor Proudhon)

lunes, 25 de enero de 2016

Los fascistas son instrumentos del Estado - Peter Gelderloos


"Todo en el Estado, todo para el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado" Mussolini



1. El Fascismo se extiende en muchos países industriales y post-coloniales, y existe en forma de nacionalismo extremo, neo-nazismo, o algún otro autoritarismo extremo. En casi todos los casos, los comunes y corrientes de los movimientos fascistas tienden a ser miembros desposeídos de un grupo privilegiado en la sociedad (p.ej. blancos pobres). En la Alemania anterior a la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los alemanes de clase trabajadora estaban empobrecidos por la Depresión, en contraste con su auto-imagen de nación rica y poderosa. En la Alemania moderna, los partidos políticos neo-nazi obtienen la mayor parte de los votos, con frecuencia más del 10% del total, en estados donde el desempleo es mayor. En los EE.UU., los blancos pobres del sur que no disfrutan de la riqueza prometida a las personas blancas de la nación más rica en la tierra, con frecuencia se unen al Ku Klux Klan. En Ruanda, los Hutus, empobrecidos y en gran necesidad de tierra, expresaron su deseo de más riqueza y poder identificándose con la etnia mayoritaria, uniéndose a los partidos fascistas Hutu responsables del genocidio. Hubo un movimiento fascista similar entre los Hindúes en India, aseverando su poder como etnia mayoritaria. Así, el fascismo puede ser visto como una respuesta al desempoderamiento y a las promesas incumplidas de privilegio.
2. El Fascismo puede también ser visto como un fenómeno de élite, un movimiento de caballeros. El partido Nazi Alemán incluía a muchos de los industrialistas más ricos, los fascistas españoles tras Franco eran una alianza de generales, la aristocracia terrateniente, y líderes de iglesia, mientras que Mussolini dijo que el fascismo debía ser llamado mejor “corporativismo” puesto que es la mezcla del poder del Estado y el poder corporativo. En los EE.UU., el KKK era originalmente un club de caballeros, y antes de la Segunda Guerra, los industrialistas más ricos (Hearst, Rockefeller, Ford, DuPont, Morgan) apoyaron a los fascistas en Europa. Actualmente en los EE.UU., muchos conservadores de élite apoyan al grupo anti-inmigración Minutemen y a otros grupos cripto-fascistas. El Fascismo está ligado especialmente a los sectores conservadores de la élite que temen que a las estrategias expansivas de la élite progresista les salga el tiro por la culata y desestabilicen todo el sistema. En estas manifestaciones, el fascismo es un modo en que la élite preserva la moral tradicional, fortalece la jerarquía social, y se defiende contra la actividad revolucionaria entre las clases inferiores.
3. Las ideas básicas comunes al fascismo (a: anti-inmigración, b: pureza racial, c: supremacía blanca, d: empoderamiento político a través del nacionalismo, e: las ideas Darwinistas sociales de la “supervivencia del más apto,” f: anti-Semitismo) son todas vacías e incorrectas. A: La anti-inmigración es hipócrita. Los partidos políticos anti-inmigración en los EE.UU. y la Unión Europea en general apoyaron los mismos tratados de libre comercio y guerras (e.g. NAFTA, la guerra civil en El Salvador) que son la causa de gran parte de la inmigración, y sus economías dependen del trabajo de inmigrantes (la agricultura de EE.UU. y la industria de la construcción colapsarían de la noche a la mañana sin el trabajo de inmigrantes). Los gobiernos europeos que están supuestamente preocupados de proteger sus culturas contra los inmigrantes son generalmente los mismos que colonizaron los países de donde éstos vienen; no tuvieron problema alguno en llevar su cultura al país de otros, y tampoco hacen algo por detener la “contaminación cultural” de McDonalds y MTV. B: En cuanto a la pureza racial, la idea no tiene base científica alguna, y de hecho la raza es una generalización arbitraria. No hay peligro en la reproducción interracial, de hecho un acervo génico diverso es mucho más saludable que uno homogéneo, y ningún grupo étnico es en realidad “puro.” Todos en realidad venimos de los mismos ancestros y nos hemos mezclado desde el comienzo. C: La supremacía blanca también es una mentira sin base en los hechos más que la cruda (y fabricada) pseudo-ciencia de la medición de cráneos que se llevó a cabo en el siglo 19. D: El Nacionalismo es una mentira descarada: las élites política y económica están constantemente haciendo tratos con otros países y enriqueciéndose mientras enseñan a sus ciegos seguidores a odiar a las personas de otros países, dividiendo así a las clases bajas. Ondear la bandera y amar la nación le da poder al gobierno, y esto es lo opuesto a darle el poder a las personas. Ridículamente, los nacionalistas creen que serán libres si sus carceleros se ven igual y hablan el mismo idioma que ellos. E: El Darwinismo Social —la idea de la “supervivencia del más apto” enaltecida como sistema político— tiene nada que ver con el Darwinismo científico. De hecho, Darwin nunca utilizó la frase “supervivencia del más apto,” y descubrió que las especies sobreviven adaptándose a la naturaleza, no declarándole la guerra. Los humanos malgastan sus mayores ventajas evolutivas —las habilidades de comunicación y de pensar creativamente— conformándose a estrictas jerarquías sociales que no tienen base natural real alguna. F: En cuanto al anti-semitismo, en la Edad Media, los mismos que asesinaron judíos les pusieron en el rol de prestamistas y dependían de ellos. En el siglo 20, los capitalistas anti-semitas afirmaron que los judíos eran parte de la “conspiración bolchevique internacional” mientras los anti-semitas anti-capitalistas dijeron que los judíos eran parte de una conspiración de banqueros y capitalistas. Claramente, los fascistas simplemente usan a los judíos para cuando sea que requieran culpar a alguien.
4. Tantos fascistas y neo-nazis no podrían seguir creyendo tales ideas estúpidas y sin base a menos que su odio sirviese a un propósito importante. Claramente, no podemos tomar las ideas fascistas en serio, pero debemos tomar a los fascistas mismos en serio, por todos los asesinatos, la violencia social, y la intimidación de los que son responsables. Entonces, si el fascismo es útil, debemos preguntar: ¿para quién es útil? El ejemplo anterior del anti-semitismo ofrece una pista. El fascismo provee de un chivo expiatorio. El fascismo alienta a los miembros pobres del grupo dominante (p.ej., blancos pobres o cristianos pobres) a odiar a algún otro grupo, de manera que su real enemigo esté a salvo. Los pobres tienen buenas razones para odiar a los ricos. Si los judíos pueden sustituir a los ricos (como parte de alguna conspiración internacional de banqueros), entonces los pobres odiarán a los judíos, y al judaísmo, en vez de odiar a los ricos, y al capitalismo. Cuando esto ocurre, la élite puede sonreír y estar en paz: están a salvo de la ira de aquellos a quienes explotan. El odio del fascismo también apunta a grupos oprimidos. En la historia de los EE.UU. esto quiere decir a los negros, a los nativos americanos, y a los inmigrantes latinos. Los blancos pobres deben tomar parte en explotar a las clases inferiores (en los días de la esclavitud generalmente ellos tenían el látigo). De acuerdo a la mitología de la supremacía blanca, se supone que todos los blancos son superiores (inclusive en términos de riqueza y poder). El fascismo le enseña a los blancos pobres y sin poder a culpar y odiar a los negros y a los inmigrantes (por “causar el crimen” o “acaparar nuestros empleos”) en vez de a su real enemigo, la élite. Este odio crea además una distancia psicológica que les hace más fácil a unos oprimir a las personas de color, y más difícil a los otros unirse. Son los blancos ricos, los capitalistas y la élite gobernante, quienes se enriquecen gracias a la esclavitud, el empleo inmigrante, y otras formas de explotación, pero son los blancos de clase trabajadora quienes deben asumir el rol de policía. Obtienen poco beneficio material, pero se engañan con beneficios psicológicos, pretendiendo ser poderosos y superiores como miembros de una raza blanca mítica. Los blancos ricos se pueden reír todo el camino hasta el banco de que han vuelto a tantos blancos de clase trabajadora sus instrumentos tan fácil, y por tan poco.
5. Si es que es correcto que las élites son las beneficiadas con el fascismo, entonces debiésemos poder encontrar evidencias de apoyo al fascismo por parte de éstas. Y de hecho podemos. Muchos gobiernos de la Unión Europea fomentan la idea de “pureza cultural” y de proteger la cultura superior europea de la “polución” de la inmigración, sometiendo a los inmigrantes a aprobar exámenes culturales. Los medios corporativos (propiedad de las élites) en la UE y los EE.UU. tratan el asunto de la inmigración de un modo en que por seguro fomenten la ignorancia y el miedo. Por ejemplo, rara vez dan el contexto de por qué las personas inmigran, las corporaciones y guerras de quién han destruido sus tierras de origen. Rara vez mencionan el hecho de que las economías Europeas y de los EE.UU. colapsarían sin la labor de los inmigrantes, de que los consumidores blancos dependen de la mano de obra barata y de las importaciones baratas (fruta, vestimenta, computadores, teléfonos celulares, etc.) de los inmigrantes y de los países de los que vienen. Y en los EE.UU., los miembros de la élite dan grandes apoyos financieros a los grupos fascistas más respetables (especialmente a los cristianos fundamentalistas). George W. Bush ha sido incluso exitoso (como lo fue Reagan) en dar dineros gubernamentales a tales grupos. En países como Italia, Polonia, Ucrania, y Rusia también es fácil hallar evidencias de que el gobierno o la iglesia otorguen apoyo ideológico o material a fascistas. Claramente, la élite alimenta los miedos y la ignorancia para darle un cimiento al fascismo.
6. ¿Qué obtiene la élite a cambio del fascismo? Mucho. Los instrumentos fascistas no desilusionan a sus amos de la élite. Los fascistas ayudan a distraer a las clases bajas culpando de los problemas de la élite (pobreza, desempoderamiento, globalización corporativa) a un chivo expiatorio, como por ejemplo a los inmigrantes. Los disturbios en Hungría el 2006 son un ejemplo perfecto. Las personas estaban tan molestas con las horribles condiciones que salieron a las calles, combatieron a la policía, y ocuparon la estación estatal de televisión, ¡pero esta no era ninguna revolución! Las multitudes estaban dominadas por ideologías fascistas, de modo que de cara a la explotación capitalista (que empeoró después que el gobierno se unió a la UE) culparon en vez a las personas más pobres que ellos — inmigrantes; atacaron una sinagoga, y se desviaron hacia una fantasía de una historia húngara idílica, de hace cientos de años, aún cuando la mayoría de los responsables de sus problemas eran también húngaros. Los fascistas dividen a las clases bajas, haciéndoles pelear entre sí, y creando el odio y la distancia que le hacen fácil a los blancos y cristianos oprimir y explotar a personas de color, musulmanes, etc. Así, protegen a la élite de la revolución.
7. Algunos fascistas (inspirados por el “nacional socialismo” de Hitler) son más conscientemente anti-capitalistas, o creen que lo son. Estos extremistas también son útiles para la élite, aún cuando éstos odien generalmente a los gobiernos de los que son instrumentos. Primero, hacen que toda potencial revolución anti-capitalista sea menos efectiva al dividir a las clases bajas, y al poner énfasis en la raza. Debido a que confunden la naturaleza real del capitalismo terminan por apoyar un capitalismo nacional (como mucho esto solo implicará mayor control gubernamental, similar al “socialismo” de Hitler o Lenin). Segundo, como extremistas que pretenden ser revolucionarios, reservan mucho de su odio a los comunistas, a los anti-fascistas, y a los anarquistas. Los comunistas autoritarios son tal como otra secta de fascistas en competencia, y una vez en el poder han demostrado tener la voluntad de utilizar los mismos métodos para purgar o purificar su país. Los fascistas de derecha o de izquierda podrán pelear, pero al final tienen mucho en común (como vemos en el tratado de Lenin con los austro-alemanes, el tratado nazi-soviético, y más recientemente el surgimiento de los “nacional-bolcheviques” fascistas y el apoyo del Partido Comunista a la Federación Rusa para el xenofóbico Movimiento Contra la Inmigración Ilegal). Los anarquistas, por otro lado, quieren abolir todo poder político, así que representan una amenaza sin compromisos para la élite. No es coincidencia que los fascistas no tengan compromisos en su asalto contra los anarquistas. Los fascistas han atacado e incluso asesinado a anarquistas en toda Europa y en los EE.UU. En algunas partes de la Europa Oriental, los anarquistas apenas pueden organizar un concierto a beneficio, por la certeza de ataques fascistas. De este modo, los fascistas funcionan como fuerza paramilitar para el Estado. En los EE.UU., el FBI (la policía federal) se ha infiltrado por largo tiempo en el KKK y otros grupos supremacistas blancos, usándoles para ataques contra los negros radicales, como en la Masacre de Greensboro; en Italia durante la “Estrategia de Tensión” en la década de 1970, los servicios de inteligencia utilizaron a grupos fascistas para asesinar izquierdistas, o para hacer explotar bombas en zonas concurridas y culpar a las Brigadas Rojas; en Moscú en el 2006, los neo-nazis lucharon junto a la policía para atacar al desfile del Orgullo Gay.
8. Aparte de proveer este servicio constante, los fascistas son útiles instrumentos del Estado porque la élite y la burguesía puede usar una revuelta fascista para salvarse de una verdadera revolución de las clases bajas. Aunque el fascismo pueda derrocar a un gobierno en particular, el gobierno es solo una herramienta de la élite. En Italia, después que los terratenientes, los líderes de la iglesia, y los dueños de las fábricas vieron que les iba tan bien bajo Mussolini, la burguesía de todas partes comprendió que el fascismo les podía salvar de la revolución. Esto condujo a que la élite en España apoyara el golpe fascista de Franco, para salvarse del creciente movimiento anarquista.
9. El fascismo no es ni anti-autoritario ni anti-capitalista, así que la élite capitalista estará protegida con el fascismo. Incluso los fascistas que son anti-ricos y anti-globalización, que creen que son “nacional-socialistas” anti-capitalistas ponen su nacionalismo antes que nada, es decir, serán controlados fácilmente por los capitalistas de su propia nacionalidad. Se han privado a sí mismos del arma de la solidaridad al separarse de las personas de otras naciones. Los gobiernos nacionalistas que se han ganado el apoyo de los fascistas sostienen las desigualdades capitalistas y siguen facilitando la globalización — el único problema es que distraen a todos de los mismos problemas de siempre al ondear la bandera, desplegando una guerra contra un país más débil, o culpando a alguna minoría. Pero los problemas de la pobreza y el desempoderamiento continúan. Así, los fascista que creen que están “defendiendo a la nación” o “fortaleciendo a su gente” están en realidad simplemente lamiendo botas. Están pidiendo ser controlados por líderes de la misma nacionalidad, están jurando ciegamente lealtad a una élite que les consentirá en sus nimios prejuicios, y están asegurando que su explotación y falta de poder continúen.
10. Muchos fascistas (particularmente los neo-nazis) basan muchas de sus críticas a los problemas sociales en la raza. Pero es importante comprender que en términos científicos, la raza no existe. Algunas personas son más claras que otras, otras más oscuras, pero no hay líneas claras, y todos tienen herencia mixta. En términos de la genética, hay por lejos más diversidad dentro de una misma “raza” de lo que hay diferencia entre los promedios de las diversas razas (es decir, tus genes podrían fácilmente ser más parecidos a los de alguien de otra raza que de alguien de tu misma raza). La raza es una invención social. La idea no existía hasta que Europa comenzó su fase colonial. Una vez que comenzaron a esclavizar a los africanos, a colonizar a los asiáticos, y a exterminar a los nativos americanos, la élite europea comenzó a hablar en términos de raza para separarse y embaucar a los europeos de clase baja para que cumpliesen el rol de policía y cooperasen con la explotación de los más oprimidos. En las primeras colonias americanas, la clase gobernante tuvo que imponer rápidamente leyes contra el matrimonio de blancos con africanos o vivir con nativos americanos, puesto que en varias ocasiones los europeos de clase baja se unieron a los colonizados en la rebelión, o se fueron a vivir con ellos (hallando más libertad en aquellas sociedades).
11. El capitalismo y el Estado siempre producirán resentimiento y rebelión. Las personas no gustan ser controladas, ni explotadas. El racismo y el autoritarismo del Estado provocarán que algunos descontentos culpen a los chivos expiatorios y que se aferren a ideales fascistas de rebelión. La propaganda directa del Estado asegura el crecimiento del fascismo en las poblaciones de desposeídos. Por ende, mientras exista el Estado, el fascismo es inevitable. Aquellos que se oponen al fascismo deben apoyar la revolución antiautoritaria. (La revolución autoritaria no es la respuesta, porque el Estado es una herramienta de dominación, y aunque pueda ser retirado de las manos de una clase capitalista en particular, convertirá a aquellos que lo detentan en una nueva clase de élite similar. Después de todo, las revoluciones autoritarias de izquierda desembocaron en gobiernos como la URSS, similares de muchas maneras a los Estados fascistas). Pero si hay un movimiento fascista fuerte, la revolución se hace difícil o imposible, por la habilidad de los fascistas de dividir a las clases bajas y de atacar a los revolucionarios.
12. Por lo tanto, las personas que se oponen al fascismo deben atacar al gobierno y al capitalismo como sus causas, mientras se trata al fascismo como un síntoma agresivo y discapacitante. Los anti-fascistas sin crítica alguna al capitalismo o al Estado están peleando una batalla a perdedor, porque confunden la causa con el efecto. Los fascistas no salen de ninguna parte. Son alentados por el Estado, y se apoyan en la rabia producida por el capitalismo. El fascismo no puede ser vencido simplemente golpeando fascistas (aunque a corto plazo la auto-defensa es ciertamente necesaria). Después de todo, los fascistas reclutan con frecuencia desde la población pobre, que podría apoyar a la verdadera revolución anti-capitalista si pudiesen ser educados para ver más allá de la xenofobia y el racismo.
13. Entonces, para derrotar al fascismo necesitamos crear un movimiento anti-capitalista que además sea anti-autoritario. Y tal movimiento necesita pertenecer a las personas de todos los colores y naciones, capaces de solidaridad internacional. Pero renunciar a las divisiones nacionales/étnicas de los fascistas no significa ignorar las divisiones que sí existen en la sociedad. Son los liberales quienes adoptan el acercamiento “daltónico” al racismo. No hay diferencias inherentes entre las personas con distinto color de piel — en este sentido somos todos iguales. Pero sí hay diferencias en nuestras culturas e historias. Hace gran diferencia si la sociedad te ha tratado a tí y a tus ancestros como sub-humanos. Los sistemas de privilegio y opresión siguen dividiéndonos, aún cuando tenemos buenas intenciones. Con frecuencia, los blancos anti-fascistas ignoran estas divisiones y se incapacitan para trabajar con personas de color aferrándose a sus privilegios o cegándose a las diferencias reales de necesidades, historias, y consecuencias de los actos (p.ej., cuán duro reaccionará la policía con distintas personas en base al color de su piel). Esta es una razón por la que los movimientos “anti-fascistas” en toda Europa y los EE.UU. son casi por completo blancos, excluyendo en efecto a personas de color e inmigrantes. Superar la supremacía blanca es tan importante como superar el capitalismo, y ser daltónico al punto de solo ver la economía es una manera en que las personas blancas dividen el movimiento (muchas personas de color no querrán trabajar con blancos que minimizan los problemas de largo alcance de la supremacía blanca). Las personas blancas deben además encontrar sus propias razones para luchar contra el sistema alienante de la supremacía. En vez de ignorarla, ver cómo hiere y limita sus propias identidades puede ayudarles a volverse mejores aliados para las personas de color que son las más obviamente heridas por el racismo. Superar la segregación que irónicamente acosa a los antifascistas no significa que los antifascistas blancos inviten a activistas inmigrantes y de color a entrar a su movimiento. Por el contrario, significa que los anti-fascistas deben comprender cómo pueden ser ellos mejores aliados para aquellos que sufren del fascismo más directamente; y significa además que necesitan asumir la responsabilidad por, en vez de desconocer, aquellos blancos que han sido despistados por el racismo para volverse una base para el fascismo, y educarles. Por lo tanto, los pasos inmediatos hacia la construcción de un movimiento capaz de destruir al fascismo en su raíz son comprender cómo nuestra sociedad se alimenta del fascismo y aprender dónde obstruir este proceso; comprender que los privilegiados y los oprimidos experimentan el fascismo y la resistencia de forma distinta, y reunir estas comprensiones en un espíritu de asistencia mutua; y dirigir la rabia de las personas insultadas a diario por la explotación y la autoridad lejos de los chivos expiatorios y hacia los objetivos que lo merecen: el capitalismo y el Estado.

sábado, 23 de enero de 2016

Apophatic theology (Vía negativa)

Apophatic theology (from Ancient Greekἀπόφασις via ἀπόφημι apophēmi, meaning "to deny"), also known as negative theologyvia negativa or via negationis[1] (Latin for "negative way" or "by way of denial"), is a type of theological thinking that attempts to describe God, the Divine Good, by negation, to speak only in terms of what may not be said about the perfect goodness that is God.[2] It stands in contrast to cataphatic theology.
An example occurs in the assertion of the 9th-century theologian John Scotus Erigena: "We do not know what God is. God Himself does not know what He is because He is not anything. Literally God is not, because He transcends being."
In brief, negative theology is an attempt to clarify religious experience and language about the Divine through discernment, gaining knowledge of what God is not (apophasis), rather than by describing what God is. The apophatic tradition is often, though not always, allied with the approach of mysticism, which focuses on a spontaneous or cultivated individual experience of the divine reality beyond the realm of ordinary perception, an experience often unmediated by the structures of traditional organized religion or by the conditioned role-playing and learned defensive behavior of the outer man.[3]



Apophatic description of God


In negative theology, it is accepted that experience of the Divine is ineffable, an experience of the holy that can only be recognized or remembered abstractly. That is, human beings cannot describe in words the essence of the perfect good that is unique to the individual, nor can they define the Divine, in its immense complexity, related to the entire field of reality. As a result, all descriptions if attempted will be ultimately false and conceptualization should be avoided. In effect, divine experience eludes definition by definition:
  • Neither existence nor nonexistence as we understand it in the physical realm, applies to God; i.e., the Divine is abstract to the individual, beyond existing or not existing, and beyond conceptualization regarding the whole (one cannot say that God exists in the usual sense of the term; nor can we say that God is nonexistent).
  • God is divinely simple (one should not claim that God is one, or three, or any type of being.)
  • God is not ignorant (one should not say that God is wise since that word arrogantly implies we know what "wisdom" means on a divine scale, whereas we only know what wisdom is believed to mean in a confined cultural context).
  • Likewise, God is not evil (to say that God can be described by the word 'good' limits God to what good behavior means to human beings individually and en masse).
  • God is not a creation (but beyond that we cannot define how God exists or operates in relation to the whole of humanity).
  • God is not conceptually defined in terms of space and location.
  • God is not conceptually confined to assumptions based on time.
Even though the via negativa essentially rejects theological understanding in and of itself as a path to God, some have sought to make it into an intellectual exercise, by describing God only in terms of what God is not. One problem noted with this approach is that there seems to be no fixed basis on deciding what God is not, unless the Divine is understood as an abstract experience of full aliveness unique to each individual consciousness, and universally, the perfect goodness applicable to the whole field of reality.[4] It should be noted however that since religious experience—or consciousness of the holy or sacred, is not reducible to other kinds of human experience, an abstract understanding of religious experience cannot be used as evidence or proof that religious discourse or praxis can have no meaning or value.[5] In apophatic theology, the negation of theisms in the via negativa also requires the negation of their correlative atheisms if the dialectical method it employs is to maintain integrity.[6]


Resto del artículo: https://en.wikipedia.org/wiki/Apophatic_theology

miércoles, 20 de enero de 2016

Reflexión sobre el Estado y la Democracia.




El Estado como institución de poder suprema carece de ideología, es el Gobierno quien mediante los partidos políticos adquiere una ideología para que los ciudadanos mediante el voto puedan elegir al partido en el cual se identifican. El Estado siempre está por encima de los partidos políticos, por lo tanto quien gobierna realmente no es el Gobierno sino el Estado, el Gobierno está al servicio del Estado porque éste es quién decide en los aspectos más importantes de la vida política y económica de la sociedad a través de sus instituciones.

En esta coyuntura el ciudadano de a pie no decide absolutamente nada, es un individuo totalmente despersonalizado y deshumanizado que vive la ilusión política como espectáculo mayoritariamente a través de los medios de comunicación de masas, de esta forma cree participar en la vida política de la sociedad y el engaño al que es sometido por agentes externos se transforma en autoengaño, del que se acaba haciendo participe también (consciente o inconscientemente y en mayor o menor grado) de las injusticias, guerras, y de la crisis sistémica que origina y provoca continuamente el Capitalismo fundado por el Estado moderno.


Si la mayoría de la sociedad legitima con su voto el sistema que los domina y oprime significa que la democracia (aunque sea de forma representativa) es real, su consolidación como organización del Estado legitima el gobierno de la totalidad de la sociedad.


martes, 19 de enero de 2016

Sobre la información.

La información es confusión:
La realidad concreta no suele dar porque la conciencia crea multitud de realidades aparentes o abstractas a partir de la información. En la era de la información tampoco hay hechos, se dan interpretaciones de los hechos que producen multitud de teorías y especulaciones que originan desorden y suelen llevar al engaño. En estas circunstancias, la información es confusión.

[Documental] Ingobernables. Un recorrido por la Catalunya anarquista del siglo XXI

Ingobernables intenta acercarse a la realidad del movimiento anarquista o antiautoritario en Cataluña. El documental aborda la conflictividad social de los últimos años: huelgas generales, bloqueo al “parlament” , el moviento de las indignadas, los procesos de autoorganización en barrios y centros de trabajo, la revuelta de Can Vies. Así como también la visión de las clases dirigentes y de los medios de comunicación sobre lo que ellos mismos han denominado los “antisistema”.
La respuesta del Estado a la lucha, se ha centrado en la represión y el endurecimiento penal como demuestran la aprobación de la “ley mordaza” o la aplicación de la ley antiterrorista hacia el anarquismo en diferentes casos y en la denominada Operación “Pandora”.
A través de entrevistas a diversos colectivos e individualidades, de la propaganda en las calles, de actos realizados por colectivos libertarios; el documental muestra aspectos como; la vigencia de las ideas anarquistas, la importancia de recuperar la memoria histórica desde una perspectiva revolucionaria, la necesidad de acabar con el capitalismo, el peligro de la vía institucional para cambiar la sociedad y sobre todo la posibilidad de pensar en otras formas de organización social no basadas en el Estado y el capitalismo.





Fuente: https://ingobernablesdocumental.wordpress.com/

sábado, 16 de enero de 2016

"¡Ni peones, ni patrones!" - Documental Completo sobre la revolución social española

Documental sobre la experiencia anarcosindicalista durante la Guerra Civil Española, sobre la revolución social. El ideal de la autogestión fue puesto en práctica por muchos de estos militantes. En grandes zonas de la España republicana se comenzó a vivir en una sociedad en la cual todo el mundo vivía en igualdad de condiciones y nadie explotaba a nadie.

Una de las regiones donde más desarrollo alcanzó esta revolución fue en Aragón. Los habitantes de la comarca del Cinca también colectivizaron la economía bajo el principio de cada uno según sus fuerzas y a cada uno según sus necesidades.

Los protagonistas de la película son mujeres y hombres que viven en la comarca del Cinca. Las personas hablan de sus experiencias de los años treinta y explican lo que significan los ideales revolucionarios. También muestran la importancia de la enseñanza anarquista para la realización de una revolución social y para poder mantener sus ideales durante los cuarenta años de la dictadura franquista.








viernes, 15 de enero de 2016

El comunismo libertario y otras proclamas insurreccionales - Isaac Puente



El pensamiento subversivo de Isaac Puente.


Esbozo de una sociedad comunista-libertaria

Esta se asienta sobre el individuo guardando celosamente su indepen-
dencia. Tiene todos los derechos, porque ninguna Constitución, ni nin-
gún código se los garantiza. Se asociará con los demás, porque el hom-
bre es por naturaleza un ser sociable y porque encontrará ventajas en la
vida colectiva. Aisladamente ningún individuo puede producir cuanto
necesita, ni bastarse a sí propio. Robinson lo fue a la fuerza. El hombre
quiere libertarse del trabajo, que siempre se ha hecho gravitar sobre el
esclavo. El esclavo moderno debe ser la máquina. El trabajo en común
es menos desagradable, más llevadero que el trabajo aislado; se acepta
mejor, porque nadie se libra de él; produce más porque se completan las
aptitudes y se neutralizan las deficiencias.


El hombre se asocia libremente, porque lo hace por estimulo pro-
pio, con quienes tiene a bien hacerlo: para producir lo necesario; para
deliberar sobre asuntos que son comunes; para desplegar actividades
educativas, o culturales; para desarrollar empresas de iniciativa de cual-
quier orden.


Cuantas más cosas, tengan o disfruten en común, tanta mayor
será la unión entre los individuos. Por tener la misma residencia, las
mismas tierras y riquezas naturales, y por compartir necesidades idén-
ticas, se asociarán los hombres con la intimidad que da la diaria con-
vivencia, en cada localidad, constituyendo el municipio o la Comuna
libre, que tiene su expresión colectiva en la Asamblea, en la reunión
general, en la que todos tienen la misma voz y las mismas prerrogati-
vas, donde se exponen las opiniones y se sopesan los pareceres. Es ésta
una institución espontánea, y arraigada, común a todos los pueblos, a
pesar del desfiguramiento impuesto en ella por la política y por la
intromisión del Estado. Así como dentro de la Comuna, cada indivi-
duo conserva su independencia y su autonomía para ordenar a su
antojo, lo que a él exclusivamente le compete, la localidad se federa
con otras, conforme a la misma exigencia vital, y a la misma necesidad
sentida, sin necesidad de ninguna coacción que lo imponga, y conser-
va también, porque ningún poder extraño lo compromete su autono-
mía y su independencia local. Así se constituyen las provincias o las
confederaciones comarcales y regionales, impuestas en primer lugar
por imperativos económicos: para la producción de los artículos de
primera necesidad y para la distribución de los mismos.


La asociación local neutraliza las desigualdades humanas, compen-
sando al perezoso con el activo, al fuerte con el débil, y al comilón con
el sobrio, haciendo posible la generalización de un tipo de bienestar
medio dentro de cada localidad. La federación de las localidades repara
con el aporte abundante de unas localidades, la escasez o penuria de
otras, generalizando en la nación un tipo medio de bienestar, sin las
desigualdades impuestas por el terreno o por el clima.
Otro poderoso impulso asociativo es la identidad de trabajo, la co-
munidad de oficio y de preocupaciones profesionales, que es lo que hoy
constituye los Sindicatos. Dentro de las ciudades de nutrida población,
la asociación local estará formada por agrupaciones menores de indus-
tria, ramo u oficio, que serán importantes en la ordenación colectiva de
la economía.


Para que asocie el hombre, y para que se entienda entre sí, y para
que labore de modo concertado en un bienestar general, del que el indi-
viduo ha de participar ventajosamente no es menester la presión de una
autoridad; ni la sanción de un Código. Como no es preciso un Código
Internacional, para que todas las naciones cooperaran al salvamento de
la expedición de Nobile, perdida en el Polo Norte, ni es preciso que una
ley lo imponga para que un ser se arroje al agua exponiendo su vida,
para salvar a otro ser al que ni siquiera conoce.
La sociedad humana es posible, porque el hombre es un animal
sociable. El Estado no es más que una verruga sobrepuesta que se puede
amputar sin que ocurra ningún cataclismo, y produciendo un alivio
inimaginable a la sociedad que la padece. Si el hombre es accesible a la
persuasión, no hay porqué imponerle la violencia. La violencia sólo es
precisa cuando la razón no cuenta, y cuando como ahora, es menester
que unos se conformen a trabajar para que otros disfruten y unos re-
nuncien a todo, para que otros no carezcan de nada.
Las leyes -lo reconocen ya hasta los que las gozan-, no hacen cos-
tumbres.

 Es al revés, son las costumbres las que por el reconocimiento
tácito cobran fuerza de leyes. Pasa con esto, lo que con la salud del
hombre. Hoy, ante un ejemplar de labriego que vive sano a los ochenta
años, sin haber necesitado del médico, nadie pretenderá que la Medici-
na es la garantía de la salud, pero en cuanto con el paso de los años, y a
juzgar por el camino que llevamos, la Sanidad se haya inmiscuido en
todos nuestros actos, se llegará a decir que los hombres viven sanos
gracias a los cuidados solícitos de los médicos.
Una sociedad espontáneamente formada, a partir del individuo li-
bre y dispuesto a defender a tiros su independencia de cualquier ace-
chanza autoritaria, pero dispuesto, también, y en esto no hay contradic-
ción, a posponerla ante la conveniencia colectiva. No hay contradicción,
como no la hay entre los instintos más arraigados en el hombre, entre el
egoísmo que es el instinto de conservación del individuo, y el altruismo,
que es el instinto de conservación de la especie. Es precisamente el egoís-
mo el que nos hace ser sociables, cuando se ve amparado en la colectivi-
dad, y el altruismo el que ahora nos hace insurgirnos contra la sociedad
capitalista.


Propasarme a decir cómo será la nueva sociedad sería alardear de
una imaginación novelesca que no tengo, o trazar un cauce a la libre
organización de la vida, cosa que no puedo pretender como anarquista,
respetuoso con la espontaneidad y la libre iniciativa. Como se dice del
niño, por los pedagogos respetuosos con su personalidad, la sociedad
anárquica será lo que deba ser si cuidamos de evitar que se malogre.
España, que parece ser la nación más preparada para comenzar a
vivir el Comunismo libertario, se dispone, a predicar con el ejemplo.


Descargar: "El comunismo libertario y otras proclamas insurreccionales"

miércoles, 13 de enero de 2016

Emboscats. Memòria d'una geografia secreta

Durant la Guerra Civil Espanyola, molts joves catalans van decidir no anar al front o van desertar quan hi eren. Es van amagar al bosc, en llocs remots, abruptes, on no els pogués trobar ningú excepte els seus familiars i veïns de confiança. Aquesta és la història mai explicada dels que es van amagar durant la guerra.




lunes, 11 de enero de 2016

jueves, 7 de enero de 2016

Refutando a Marx, sobre la conciencia y la vida.




Marx dice sobre la conciencia: "No es la conciencia lo que determina la vida, sino que es la vida lo que determina la conciencia", como vemos para Marx las circunstancias o la vida determinan el pensamiento y la voluntad (conciencia), esta afirmación es errónea por lo que se convierte en una falacia, imponer la vida a la conciencia es condenar al hombre a la dependencia y por lo tanto a la esclavitud, el materialismo histórico es para Marx un dogma y lo utiliza como base para desarrollar su análisis sobre el Capital que acaba legitimando el uso de las fuerzas productivas y de la técnica y tecnología por parte del Estado, de esta forma Marx acaba legitimando el sistema capitalista.

Para mi, la conciencia es el origen y fin de la vida, por lo tanto la vida está supeditada a la conciencia y no debería determinarla, si la determina es porque la conciencia se acaba corrompiendo, es decir, si la conciencia se corrompe es porque el sistema o el Poder la debilita hasta tal punto que acababa por apoderarse de su esencia con lo cual puede manipular al individuo a su antojo, consciente o inconscientemente.

Para que no se pudiese corromper la conciencia debería ser antes que nada algo sagrado para el individuo, una forma de sentir y de ser que lo capacitaran para no dejarse condicionar por los elementos exteriores, una energía que lo condujera sin ningún tipo de barreras psicológicas (impuestas por el sistema) que determinaran su conducta, ésta misma fuerza interna sería su motor para afrontar las adversidades que impone el orden establecido en base al sistema de dominación y sus repercusiones en el ámbito físico o material, evidentemente existe un punto de ruptura en las relaciones sociales que habrá que afrontar y considerar en el momento en las que éstas se lleguen a deteriorar tanto que haya que actuar ante la extinción de la vida humana, animal y vegetal del planeta.

Las posibilidades de establecer o crear un nuevo orden de convivencia pasarán por lo tanto, por la recuperación de la conciencia o del espíritu del individuo, una revolución psicológica a partir de una ruptura sobre este sistema de dominación que nos está destruyendo tanto internamente como externamente, de esta forma podremos hallar nuevas vías de comunicación y después de solución para los problemas que se vayan dando a medida que el nuevo orden de convivencia se consolida.

miércoles, 6 de enero de 2016

Más paranoias sobre el Estado y la Conciencia.

Si el Estado ejerce la violencia legítima como garante del orden y la organización de la sociedad significa que también gestiona la administración de la violencia en las relaciones sociales, es decir, utiliza como medio y fin la violencia para someterla a sus designios.


Mientras las conciencias se corrompan, el sistema de dominación existirá.


El miedo guarda a la viña tanto como al Estado.



domingo, 3 de enero de 2016

Fragmento "Para una crítica de la violencia" - Walter Benjamin

"La policía es un poder que funda –pues la función específica de este último no es la de
promulgar leyes, sino decretos emitidos con fuerza de ley– y es un
poder que conserva el derecho, dado que se pone a disposición de
aquellos fines. La afirmación de que los fines del poder de la policía
son siempre idénticos o que se hallan conectados con los del
derecho remanente es profundamente falsa. Incluso “el derecho” de la
policía marca justamente el punto en que el estado, sea por impotencia,
sea por las conexiones inmanentes de todo ordenamiento jurídico, no
se halla ya en grado de garantizarse –mediante el ordenamiento jurí-
dico– los fines empíricos que pretende alcanzar a toda costa. Por ello la
policía interviene “por razones de seguridad” en casos innumerables
en los que no subsiste una clara situación jurídica cuando no acompa-
ña al ciudadano, como una vejación brutal, sin relación alguna con
fines jurídicos, a lo largo de una vida regulada por ordenanzas, o
directamente no lo vigila. A diferencia del derecho, que reconoce en la
“decisión” local o temporalmente determinada una categoría metafísi-
ca, con lo cual exige la crítica y se presta a ella, el análisis de la policía
no encuentra nada sustancial. Su poder es informe así como su presen-
cia es espectral, inaferrable y difusa por doquier, en la vida de los
estados civilizados. Y si bien la policía se parece en todos lados en los
detalles, no se puede sin embargo dejar de reconocer que su
espíritu es menos destructivo allí donde encarna (en la monarquía
absoluta) el poder del soberano, en el cual se reúne la plenitud del
poder legislativo y ejecutivo, que en las democracias, donde su presen-
cia, no enaltecida por una relación de esa índole, testimonia la máxima
degeneración posible de la violencia.
Toda violencia es, como medio, poder que funda o conserva el de-
recho. Si no aspira a ninguno de estos dos atributos, renuncia por sí
misma a toda validez."




sábado, 2 de enero de 2016

La Conciencia en venta.




No admite ninguna duda que el sistema de dominación capitalista se perpetua porque la conciencia se compra y vende en el mercado financiero con total impunidad, la conciencia del individuo adquiere un valor cuantitativo en el sistema capitalista y más concretamente con el trabajo asalariado, por contra, pierde su valor cualitativo en el adoctrinamiento escolar y universitario para hacer de ésta simple conciencia de mercadeo.

La cualidad inicial de la conciencia primigenia es su esencia original, no adulterada por creencias, religiones, dogmas e ideologías y que no solapan las peculiaridades y características intrínsecas del individuo. Cuando la conciencia del individuo es pervertida con todo tipo de imposiciones en base a normas de pensamiento y conducta por una autoridad que la dirige, se acaba corrompiendo.

La descomposición de la conciencia que acaba por atomizar al individuo lo lleva a un proceso en el cual su capacidad analítica y reflexiva queda muy reducida o directamente anulada por fuerzas externas que guían su destino, su sistema nervioso también queda afectado alterando en buena medida también las emociones, los sentimientos y percepciones del mundo exterior, la realidad queda fragmentada y la confusión y la inseguridad invaden su espíritu.

En estas circunstancias, la vulnerabilidad de la conciencia es notable y queda a merced del sistema de dominación, dependiente prácticamente y totalmente de factores ajenos a la voluntad del individuo tiene que vender su fuerza de trabajo para poder sobrevivir (es una cuestión del instinto más primitivo y más poderoso, que es el de conservación), debemos entender que somos programados previamente en las escuelas y universidades para que nos puedan dirigir en base a nuestro instinto de supervivencia, evidentemente todo ello, responde a intereses ajenos (élite de poder) a los del individuo y por ende a los de la sociedad.

La gravedad y en última instancia la tragedia de la venta de la conciencia (ya se consciente o inconscientemente para poder sobrevivir) impide por otra parte una revolución de la misma, todas sus cualidades quedan mermadas o directamente anuladas, el posible cambio se hace una quimera y se transforma en un ideal, en estas condiciones y en la gran mayoría de las ocasiones muchos ideales se acaban traicionando porque la conciencia se puede comprar o vender, es decir, tiene un precio.


La conciencia adopta formas cuantitativas porque la base del sistema social y la del mercado financiero es en el fondo especulativa en las relaciones humanas y con las mercancías, la conciencia acaba siendo una mercancía y su parte cualitativa queda relegada a fuerzas externas que trabaja para una élite de poder que la subyuga, de este modo el sistema de dominación se puede perpetuar sin que haya posibilidad de cambio al depender totalmente el individuo y la sociedad de éste.