In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Sé tu propia luz.

jueves, 20 de julio de 2017

Sobre la obediencia.

                    La conciencia es a la libertad lo que la vida a la seguridad. 
                    La vida es a la guerra lo que la conciencia a la resistencia.

El dilema de la sumisión que se debate entre la vida y la conciencia, atañe en última instancia a ésta última. No puede haber conciencia sin vida, sin embargo puede haber vida sin conciencia, pero entonces aquella pierde su sentido.. La obediencia es un fenómeno espiritual que atañe a la voluntad del individuo y no a las circunstancias como podría parecer. Es preferible atentar en primer lugar contra la conciencia o la voluntad del individuo para quien desea detentar el poder y después contra la vida si aquella no se puede someter. La conciencia es la antítesis de la obediencia

Sobre el relativismo.

El relativismo es la peor forma de auto-engaño que pueda haber, perpetúa la dominación mediante el constante cambio de discurso y por lo tanto de conducta para adaptarse al sistema.

El Ravero - Niño de Elche + Los Voluble

miércoles, 19 de julio de 2017

Un apunte sobre la lucha de clases.

Que existan clases no significa que tenga que haber lucha de clases como en el pasado, lo que hay hoy sólo es una lucha por la supervivencia donde la clase obrera y burguesa con sus distintos niveles y estratificaciones pugnan y compiten entre sí mismas para no desparecer del mercado y quedar fuera del sistema.

En este contexto los intereses de la clase obrera y burguesa se superponen y tienen que ponerse de acuerdo y conciliarse en todo lo posible para poder sobrevivir como un equipo en competencia permanente con otras empresas del Capital privado que luchan por hacerse un lugar en el mercado mundial. Las clase obrera (en mayor medida) y la burguesa (en menor medida) supuestamente antagónicas entre sí quedan diluidas, es decir, no se reconocen como tales por la competitividad del mercado mundial y atrapadas en el marasmo de la guerra por el poder.

domingo, 16 de julio de 2017

Conciencia o vida.

Las circunstancias o la vida no sólo están determinadas por la voluntad propia del individuo, sino también por la de los demás.
Nuestra vida depende en cierta medida de la sociedad que invoca la seguridad de la supervivencia en base a las condicones materiales de la existencia social como acumulación de dinero y Capital, la seguridad es concebida como acumulación. En estas circunstancias se impone la competitividad como fuerza motriz del sistema, excluyendo a los más inadaptados e incompetentes.
La conciencia individual se ve superada por las condiciones materiales que impone la sociedad, de manera que si la vida determina la conciencia, aquella vulnera el principio fundamental y básico de libertad que surge de ésta. En última instancia, la tesitura de elegir entre conciencia o vida queda reducida a la supervivencia, por lo que se impone una forma de coexistencia social predeterminada antes bien por factores externos que internos en esencia, quedando la conciencia supeditada a la seguridad antes que a libertad.
La libertad del individuo o de su voluntad depende tanto de sus capacidades para poder sobrevivir de forma autónoma como también de la sociedad que acepta su trabajo como un bien que pueda servir a la comunidad. La sociedad determinará en última instancia si el trabajo de un individuo es beneficioso o perjudicial para ésta ya sea para "bien" o para "mal" dependiendo del modelo cultural, político y económico que adquiera el sistema social en el que vive el individuo.