In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Sé tu propia luz.

viernes, 20 de enero de 2017

Pressentiments.





El ser humano suele creer más en lo que le han contado que en lo que cree él mismo.

Todo político en el mejor de los casos es un necio que puede acabar corrompiéndose o en el peor de ellos sólo desea poder, riqueza o fama

Quien desea seguridad es porque tiene miedo.

¿La propaganda determina al hombre o el hombre determina la propaganda?
¿Hasta qué punto el hecho anecdótico de que hayamos nacido en un país o en una comunidad (nación) en concreto nos define nuestro carácter y personalidad en base a la cultura, costumbres, tradiciones y religión que en ellas se practican?

Es menester corromperse para seguir auto-engañadose, sólo de esta forma se puede aceptar sin tener remordimientos de conciencia el sistema de dominación del que formamos parte.

Toda justificación del sistema de dominación es bajo cualquier punto de vista intolerable. Todo Poder (y adhesión al mismo) corrompe y legitima el uso y abuso de la fuerza y la violencia como forma natural de convivencia.

Toda propaganda pervierte cuando es adoctrinadora, los dogmas de fe son una falacia de la religión y la política para manipular a sus adeptos, el engaño se constituye como creencia a partir de la obediencia a un Ser o a una Autoridad que se revela superior al desreligionalizar y despolitizar al individuo incapacintándolo como agente proactivo y por lo tanto dueño de su vida y destino.

La vida como accidente.
Lo único seguro es la muerte, todo lo demás es circunstancial.

La verdadera religión y política es la conciencia, es decir, la que está en el interior de todo ser humano.

La vida es un accidente al que la conciencia da sentido.

Toda acumulación es perniciosa porque implica corrupción y degradación, en tanto en cuanto sirve al poseedor la ventaja de manipular al desposeído.

miércoles, 11 de enero de 2017

Atrapados en la red.





Internet es el mayor invento del Capitalismo, en tanto en cuanto la acumulación de información fortalece constantemente el sistema de dominación.

La información en Internet puede ser moldeada por los propagandistas a gusto del consumidor, en este contexto la formación de ideas e ideologías en base al conocimiento (ya sea verdadero y/o falso) a través de la información produce nuevas corrientes de pensamiento y por lo tanto de conducta ( pudiendo ser en ocasiones contrapuestas y confrontadas por el mismo Poder para establecer conflictos de mayor o menor intensidad dependiendo de los contextos históricos y sociales según los intereses de la élite en cada momento) que son aprovechadas por el Poder.

La información en Internet está fragmentada o sesgada por las distintas visiones históricas, políticas, religiosas, económicas, culturales, filosóficas y sociales que se publican según los criterios de cada autor. Por ese motivo y debido a la fragmentación de la información se divide mucho más al individuo y a la sociedad generando más confusión. La interpretación de la información varía según las circunstancias particulares de cada individuo y colectivo porque ésta es valorada generalmente en términos del materialismo histórico y el progreso técnico y económico basados en la supervivencia. Toda concepción histórica basada en los fenómenos espirituales que atañen a la conciencia del ser humano acaban siendo relegados en un segundo plano a causa de la lucha por la supervivencia.

La información en la sociedad de la dominación está preparada para el enfrentamiento continuo de los usuarios de Internet, de manera que la acumulación que origina cada usuario (consciente o "inconscientemente") para hacerse visible en la red y dar su opinión sirve al Poder para generar continuamente división entre los individuos y colectivos que conforman la sociedad.

Vemos que en este contexto la información debido a la acumulación es una herramienta de dominación que utiliza el Capitalismo para generar conflictos permanentemente dentro de la sociedad y poder de esta forma consolidarse y perpetuarse gestionando el caos y la corrupción inherente al sistema capitalista.

martes, 10 de enero de 2017

Observaciones sobre; el anarquismo, la vida, la sociedad, el deseo, el engaño, la ley y la racionalidad.





No se puede inquirir que la anarquía sea la falta de dirección y organización del individuo y el colectivo debido a la ausencia de responsabilidad, ya que es ésta la que propicia y legitima el Gobierno de la comunidad en forma de Estados para controlar el desorden que genera la irresponsabilidad del individuo y de la sociedad.
La anarquía como no-poder instituye la igualdad de los seres humanos y supera las formas políticas conocidas para formular una nueva concepción de la vida y de las relaciones humanas basadas en el cambio de la estructura pscicológica individual y colectiva en tanto en cuanto crea una nueva concepción de la política y la filosofía que la trasciende como tal para generar conciencia permanentemente.

La vida es una broma de mal gusto que no se puede tomar demasiado en serio.

Para una transformación del individuo y la sociedad hay que erradicar en primer lugar dos puntos claves; la voluntad de poder y el culto al dinero y a las mercancías, pilares fundamentales del actual sistema de dominación capitalista.

En el deseo no puede haber felicidad completa porque indica una falta de alegría y realización vital que se va enmascarando con auto-engaños para de este modo suprimir la voluntad generadora de independencia.

Cuando uno empieza a practicar el arte del engaño acaba cayendo en el pozo del auto-engaño del que difícilmente podrá salir.

Creo que las leyes de la Naturaleza y las del ser humano no son las mismas y por lo tanto no se pueden confundir y establecer comparaciones y paralelismos entre ambas que pudieran originar conclusiones erróneas en base al pensamiento y la conducta del hombre conviviendo en sociedad.
Por esa causa convengo que no se hubiera dado lo que ha venido aconteciendo durante toda la historia de la humanidad, en resumidas cuentas, la imposición de la ley del más fuerte.

La racionalidad en el trabajo asalariado es inversamente proporcional al consumo y al entretenimiento como espectáculo en la sociedad capitalista.