In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


La revolución nunca es un ideal, es por lo contrario llevar a la práctica unas convicciones que van más allá de las ideas.



Las ideas son un producto de la imaginación, son por decirlo de alguna manera abstracciones y pensamientos, nunca hechos en sí, las ideas dejan de serlo cuando se convierten en acciones.

Una sociedad gobernada es una sociedad manipulable.




Cuando el aparato tecnológico se acabe de imponer totalmente y se vuelva autónomo, las relaciones humanas desaparecerán y se convertirán en virtuales, donde éstas serán perfectas y no haya problemas y conflictos que supongan malestar alguno para el hombre, porque entre otras cosas la perfección y el equilibrio estarán garantizados al crear una inteligencia artificial dotada de "características inherentes humanas" y de esta manera se eviten los sufrimientos que conlleva la vida en general, es decir, la búsqueda de la seguridad y de la felicidad ya dejarán de ser una utopía para convertirse en una realidad controlada por el sistema tecnológico totalitario e independiente de la élite que lo creo.
Una inteligencia artificial que nos dirigirá y gobernará para convertirnos en sus nuevos esclavos.




La esclavitud ya no se percibe de forma consciente porque ya la hemos asimilado como tal, una condición normal del ser humano moderno, se podría decir que una condición adquirida durante siglos, permanente y perfeccionada en esta última etapa por la tecnología y que nos degrada a ganado, es decir, productor y consumidor de bienes sin ninguna preocupación y pasivos ante les hechos que acontecen, sin creatividad ni relación auténtica, despojados de nuestro espíritu verdadero y recompuestos de nuevo con pensamientos ajenos.




La búsqueda de seguridad en el hombre es la consecuencia de la perdida de confianza en su autonomía y su relación con los demás, con la conformación de un sistema basado en la acumulación de bienes la seguridad está garantizada para el hombre desprovisto de fe para con sus semejantes y la de sus capacidades innatas, para así depender de lo que el sistema le ofrece.

Sin masa no hay Estado
.


¿Cómo se puede ser partidario de la existencia del Estado sin ser a la vez nacionalista, si en el fondo
implica ser de la misma condición?

Quien controla la información, controla el pensamiento, quien controla el pensamiento controla la voluntad del hombre.

El pensamiento conforma el sentimiento y la emoción.

Vivir en la mentira o auto-engañado es falta de ética, lo que deviene en corrupción.

¿Vivimos en un sueño dentro de un sueño?


La vida en el hombre moderno ya no le pertenece, no es suya, el control de ésta a pasado a manos de terceros, esto quiere decir que ya no vive su propia vida, vive una vida que ha sido previamente planificada y trazada por una élite de poder, sus temores, gustos, aficiones, pasiones, creencias, supersticiones, motivaciones, también han sido moldeadas para poder conquistar su espíritu, la diferencia entre el esclavo y el hombre moderno, es que éste no ha percibido su condición porque su espíritu ha sido en esencia mutilado y transformado en otro espíritu ajeno.


El principio de corrupción está en el interior de cada uno de nosotros, la continuidad de un sistema basado en la perversión de la conducta humana debería hacernos reflexionar sobre la deriva de los hechos que se van sucediendo en el transcurso de nuestras vidas y que inevitablemente nos afectan en mayor o menor medida. La capacidad de reacción e influir como actores activos y determinantes sobre los acontecimientos del futuro vendría precedida por la conciencia del presente, la facultad para entender lo que sucede en nuestro entorno es esencial para proyectarnos y elegir nuestra voluntad de acción hacia el futuro como respuesta al condicionamiento de los deseos que fabrica la propaganda, la que nos mantiene como actores pasivos sin voluntad ni conciencia, sumisos sin poder desarrollarnos plenamente como seres humanos decisivos y capaces de decidir lo que realmente queremos hacer a lo largo de nuestra existencia.

lunes, 29 de agosto de 2016

Crítica a la civilización - John Zerzan

Hoy en día estamos viviendo una crisis profunda en todas las esferas, lo que nos obliga a replantearnos nuestra aceptación de las instituciones sociales más elementales. Es necesario problematizar la división del trabajo y la domesticación, bases mismas de la civilización. La ausencia de una crítica fundamental significaría que aceptamos un desastre de múltiples dimensiones como algo sencillamente inevitable. ¿Seremos capaces de encontrar un nuevo paradigma/marco/visión que funcione allí donde fracasaron intentos previos de enfocar la salud y la liberación? Siendo conscientes de que nunca debería haber un único camino “correcto”, el movimiento anticivilización, el pri- mitivismo y la anarquía verde parecen, en varias partes del mundo, muy prometedores. La sociedad de masas y su imperativo tecnológico están siendo, cada vez más, vistos como el problema, no como la solución.




sábado, 27 de agosto de 2016

La Cúpula de los Invisibles : NARCO-MASONES Detrás de la Poderosa Mafia Ndrangheta (Zona de Conspiracion)

La sociedad de la seguridad.


La sociedad de la seguridad viene determinada por el instinto de acumulación en la esfera psicológica o espiritual y la esfera material o física del individuo, a partir de la acumulación se provee de cierta seguridad para afrontar el futuro, en este contexto la raíz psicológica que impulsa al individuo y a la sociedad a acumular ya se en forma de información o dinero (distintos tipos de Capital) es el temor o el miedo a un mañana que no le sea propicio debido a cualquier circunstancia que le acarree algún problema que no pueda solucionar.
La capacidad del individuo y de la sociedad para afrontar problemas futuros de diversa índole constituye el fenómeno de la seguridad como pilar fundamental en el que se sustenta la sociedad. La seguridad por lo tanto condiciona la vida de los sujetos y fomenta la desigualdad que crea la capacidad de acumulación que tiene cada individuo para la supervivencia, a partir de este hecho vemos que el miedo como motor que impulsa la voluntad del sujeto en una sociedad que tiene como base la competitividad para vivir o mejor dicho sobrevivir, genera y generará odio y violencia.
La violencia y el odio vienen determinados por la desigualdad y el miedo que son a la vez producto del instinto de conservación o en última instancia, de seguridad.

jueves, 25 de agosto de 2016

Una reflexión sobre el patriarcado y la tecnolatría.




El Poder va mucho más allá de las relaciones sociales que se puedan dar en la esfera colectiva y sus diversas manifestaciones como el patriarcado o el matriarcado ya que se sitúa más en la esfera espiritual o psicológica (plano principal), que en la esfera económica o material (plano secundario), es decir, el dominio se ejerce en primer lugar a través de métodos coercitivos como la propaganda o la cultura que impone el sistema capitalista que invaden la esfera psicológica del sujeto para después ejercerlo en el terreno de la esfera económica al consentir éste el dominio de un tercero por ejemplo para subsistir en forma de trabajo asalariado, por lo tanto y en sentido estricto no se pueden hacer discriminaciones entre los hombres y las mujeres cuando nos referimos a una forma concreta y autoritaria de Poder ya provenga del Estado, del Capital, o de un tercero (sea éste hombre o mujer) que puede afectar a ambos indistintamente del lugar que ocupen dentro del sistema de dominación o de la situación económica que tengan.


La tecnolatría es el nuevo cáncer de la humanidad en tanto que fomenta la atomización espiritual o psicológica del individuo al quedar aislado del resto de sus congéneres, favoreciendo de este modo la división y el debilitamiento de la sociedad mayormente en la esfera privada del sujeto al quedar sometido por máquinas que lo desactivan e incapacitan como potencia autónoma.

La tecnolatría es una manifestación más del Poder para anular al individuo y a la sociedad en general, en cuanto se sirve de los medios técnicos y tecnológicos para por ejemplo a través de internet, poder crear una imagen, conservarla y reforzarla en base a su Ego (destrucción de la identidad original) que constituye o acaba constituyendo una individualidad de una masa gregaria dependiente del aparato tecnológico y por lo tanto sometida.

El progreso de la técnica con sus avances tecnológicos no es algo que esté separado del Capital y el Estado, sino más bien es la consecuencia de la búsqueda del rendimiento y la eficiencia en la producción de mercancías y servicios por parte del Capital en general y del Estado. de manera que fue éste junto con aquel quien implantó y fomentó el uso del aparato tecnológico en la sociedad como medio producción, entretenimiento y propaganda para el control social.
No es de extrañar que el crecimiento y la consolidación de las multinacionales y la gran banca respondan al progreso de la técnica en general, al servirse de nuevas aportaciones (en forma de invenciones técnicas y tecnológicas) en los diferentes campos para el uso específico que puedan de este modo crear un mayor beneficio en el aprovechamiento por ejemplo de la energía y el trabajo que se requiere para fabricar una mercancía o prestar algún tipo de servicio que genere Capital.


En esta coyuntura las invenciones técnicas son puestas al servicio del sistema de dominación y por lo tanto absorbidas por éste para poder consolidarlo y perpetuarlo.

domingo, 21 de agosto de 2016

Reflexiones sobre el pensamiento, la sociedad y el sistema.






La esfera del interés personal debe quedar igualada con la esfera del colectivo, si se produce un desequilibrio entre estas dos esferas surge el conflicto, en un contexto de igualdad nada del otro nos es ajeno, es decir, el individuo es la sociedad al formar parte integral de ésta.

Defender los intereses personales a través de los partidos políticos es reforzar y perpetuar el sistema de dominación estatal-capitalista. que cada vez será más implacable en su esfera de Poder o toma de decisiones y control hacia la población dirigido por la violencia de sus cuerpos de seguridad y represivos, que a su vez relegará y hundirá a una parte también cada vez mayor de la sociedad en la pobreza y miseria para que una minoría de privilegiados puedan disfrutar de los beneficios que les otorga la explotación (consciente o inconsciente) de una mayoría que se hace mayoritariamente cómplice de la élite de poder que la gobierna votando.

Si el pensamiento queda limitado o condicionado por el Ego fragmenta la realidad, por lo tanto la medida del pensamiento debe abarcar la totalidad de lo observado para facilitar una comprensión clara de lo hechos.

Si el pensamiento puede justificar los actos más injustos, lo cotidiano y normal para el sujeto es vivir en un estado de desigualdad social que implicará pobreza, miseria o muerte para una parte mayor o menor de la sociedad. Como el Estado y el Capital se rigen por un pensamiento autoritario que implica obediencia y sumisión, debemos rebelarnos contra toda Autoridad que atente a nuestra voluntad, tanto la igualdad como la libertad del hombre son incompatibles con la Autoridad.

En una sociedad jerarquizada la imagen del sujeto viene determinada por su Ego que determina a la vez la potencia de su autoridad para influir de forma directa o indirecta en la escala que ocupa en el sistema de dominación.

Al fin y al cabo cuando hablamos del sistema, nos referimos a la sociedad.